El pivot de Libertad de Rosario hizo un repaso de su carrera
y destacó la importancia de la naranja en su adolescencia
y destacó la importancia de la naranja en su adolescencia
(Por Martín Domínguez) ¿Con tan sólo 17 años se puede jugar en la selección argentina, representar a la Asociación Rosarina en todas sus categorías, debutar en la Primera división del club de tus amores y, para colmo, hacerlo de forma exitosa? Sí, todo eso, y más, vivió Jonatan Sacco en los últimos años. El pibe de Libertad dejó de ser una promesa para trasformarse en una realidad. La rompe partido a partido y no es casualidad que clubes importantes de la Liga Nacional de Básquet hayan puesto sus ojos en él. Con su simpleza habitual y su característico buen humor, el pivot de casi dos metros de altura dialogó largo y tendido con clubXclub en una entrevista imperdible. No dejó tema sin tocar y habló sobre todos los acontecimientos que formaron parte de su vida deportiva. No lo dudes, sentate, tomate un café y lee esta nota.
-¿Qué significa el básquet en tu vida?
-El básquet cambió mucho mi vida. Yo hice mucho tiempo deportes, pero no había hecho nunca básquet. Lo empecé y conocí mucha gente, buenas personas y algunos mala leche, porque de esas personas hay en todos lados. Pero me cambió mucho. La verdad que nunca pensé que iba a hacer eso por un deporte.
-Contame un poco la historia de cómo fueron tus inicios en el deporte, ya que contaste que un principio no te había gustado
-Había arrancado a los siete años en Escuelita, pero no me había convencido mucho el deporte. Después hice fútbol y a los doce todos me decían: “Sos muy alto, cómo no se te dio por jugar al básquet”, yo le contestaba que había jugado, pero no me divertía. Conocí a muchos chicos, que jugaban ahí y eran del barrio, entonces fui a jugar y la pasaba bien. Eso logró que el básquet se convierta en un divertimento para mí, porque iba todos los días al club, a tirar al aro. Ahora lo juego siempre, o miro partidos de básquet o veo videos por Internet. Estoy loco por el básquet.
-Es contraproducente para el físico de un deportista jugar en tres categorías distintas (U17, U19 y Primera). ¿Cómo hacés?
- Aguantarla, no me queda otra que aguantarla. Porque en Sub 17 juego bastante, pero no me canso porque es menos físico. En Sub 19, ya empiezo a jugar abajo del aro, bien definida la posición, y es un trabajo mucho más físico. Además hay jugadores que ya lo hacen en Primera. Justamente en la Primera, se me complica un poco. Pero por suerte estoy bien preparado físicamente y no me canso.
- Hace un tiempo tuviste propuestas para ir a equipos importantes de Liga Nacional (Libertad, Sionista, Paraná, Obras, Boca, entre otros.) y no las aceptaste ¿Por qué motivos decidiste quedarte en Rosario?
-Primero por el tema de la escuela, quería terminar la secundaria acá, porque vengo desde muy chico con un montón de compañeros y no me quería cambiar justo en el último año a otra ciudad. Y segundo, porque me veo chico para ir a jugar a otro lado.
-No, no lo creo. Porque hay jugadores que se han ido a los 13, 14 años y otros se fueron recién a los 19 o cuando eran juveniles, y han tenido futuro. Si llego a quedarme acá es lo que decidí yo. Si es un retroceso, me daré más cuenta cuando sea más grande.
-¿Sentís que te falta crecer en algo?
-Sí, más en lo que es concentración en el juego y en todo lo que sería defensa. Me falta mejorar bastante. Me doy cuenta ahora en los últimos partidos que estoy jugando, se nota mucho eso.
-Sin dudas, el anhelo de todo deportista es representar a tu país. ¿Cuando fue la primera vez que defendiste la camiseta de Argentina?
-En 2009 fui a la Preselección, pero no lo tomé en serio. No estaba tan metido en el básquet, porque lo jugaba más para divertirme y no se me cruzaba por la cabeza el profesionalismo. Pero en 2011 cuando me convocaron me puse muy contento y cuando me dijeron que estaba entre los doce para ir a jugar el Premundial de Cancún fue algo tremendo.
-¿Qué es lo que se siente?
-Muchas cosas, es algo difícil de explicar. Algunos sienten ansiedad de jugar, otros piensan en salir a matar para ganar sí o sí. Sabés que hay mucha gente de tu país que te está viendo. Son muchas cosas que sentís, es raro.
-¿Sentís bronca que no te hayan convocado para el mundial de Lituania Sub 17, siendo ya que el año pasado estuviste en el Premundial de Cancún y fuiste uno de los artífices de la clasificación?
-No, no siento bronca. Al principio me angustié un poco, por el tema que viajé el año pasado y en la primer concentración me sacan. Pero sé que si me sacan es porque no estoy bien en mi juego, y hay jugadores que están mucho mejor que yo. Por eso no me molesta, sé que tienen que ir a jugar un mundial y defender la camiseta, y sé que lo van a hacer bien. (NdeR: Todavía tiene una mínima posibilidad, ya que figura en la lista de buena fe, entre los jugadores que concentraron en el Cenard, por las dudas que algún jugador sufra una lesión, que le impida viajar al mundial).
-El pasado domingo 13 de mayo te coronaste campeón con la selección de mayores de la Asociación Rosarina de Básquet en el Provincial de San Javier. Contame un poco cómo fue la experiencia de jugar por primera vez con la mayor, cómo viviste el torneo.
-Fue algo único, muy lindo. A pesar de que no jugaba, eso ya lo sabía de antemano. Fuí sabiendo que si ingresaba iba a tener mucho roce. Es una experiencia linda para tomar, porque ahora venís a los partidos acá en Rosario y es otra cosa, totalmente diferente. No es lo mismo jugar el torneo de Sub 17, que el de Mayores, hay un cambio muy radical. Lo mismo pasa con la Primera local. La verdad fue muy lindo.
-Fueron campeones e invictos ¿Cuál fue la clave para que suceda éso?
-Primero por el plantel, fue muy unido desde el primer día hasta el final del torneo. Pensé que me iba a costar meterme en el grupo, porque no me conocía casi nadie, como soy Sub 17, pero me acoplé bastante rápido. Las prácticas también fueron fundamentales. Todos se pusieron las pilas, no es fácil que una selección de Mayores practique tanto tiempo, o como nos pasó, que lo hicimos el 1° de mayo a la mañana. También lo logramos porque fue lo que nos propusimos en un principio.
-¿Te planteaste objetivos para lo que resta del año?
-No, básicamente es seguir hasta fin de año con lo que estoy haciendo y tratar de mejor en lo que pueda. Además hacerle caso a los técnicos, porque en los años anteriores estaba mucho en el boludeo y no le prestaba atención cuando me querían ayudar. Tengo que tratar de seguir en Primera hasta fin de año, y mejorar en lo que más pueda.
-¿Se puede decir que este es el mejor año de tu vida?
-No lo sé, hasta ahora puede ser. El año pasado también fue bueno, porque estuve en la selección argentina, pero en este en la Mayor de Rosario. Entre el año pasado y este serían los mejores años de mi carrera.








