jueves, 24 de mayo de 2012

SACCO: "EL BÁSQUET CAMBIÓ MUCHO MI VIDA"


 El pivot de Libertad de Rosario hizo un repaso de su carrera
y destacó la importancia de la naranja en su adolescencia



(Por Martín Domínguez) ¿Con tan sólo 17 años se puede jugar en la selección argentina, representar a la Asociación Rosarina en todas sus categorías, debutar en la Primera división del club de tus amores y, para colmo, hacerlo de forma exitosa? Sí, todo eso, y más, vivió Jonatan Sacco en los últimos años. El pibe de Libertad dejó de ser una promesa para trasformarse en una realidad. La rompe partido a partido y no es casualidad que clubes importantes de la Liga Nacional de Básquet hayan puesto sus ojos en él. Con su simpleza habitual y su característico buen humor, el pivot de casi dos metros de altura dialogó largo y tendido con clubXclub en una entrevista imperdible. No dejó tema sin tocar y habló sobre todos los acontecimientos que formaron parte de su vida deportiva. No lo dudes, sentate, tomate un café y lee esta nota.

-¿Qué significa el básquet en tu vida?
-El básquet cambió mucho mi vida. Yo hice mucho tiempo deportes, pero no había hecho nunca básquet. Lo empecé y conocí mucha gente, buenas personas y algunos mala leche, porque de esas personas hay en todos lados. Pero me cambió mucho. La verdad que nunca pensé que iba a hacer eso por un deporte.

-Contame un poco la historia de cómo fueron tus inicios en el deporte, ya que contaste que un principio no te había gustado
-Había arrancado a los siete años en Escuelita, pero no me había convencido mucho el deporte. Después hice fútbol y a los doce todos me decían: “Sos muy alto, cómo no se te dio por jugar al básquet”, yo le contestaba que había jugado, pero no me divertía. Conocí a muchos chicos, que jugaban ahí y eran del barrio, entonces fui a jugar y la pasaba bien. Eso logró que el básquet se convierta en un divertimento para mí, porque iba todos los días al club, a tirar al aro. Ahora lo juego siempre, o miro partidos de básquet o veo videos por Internet. Estoy loco por el básquet.

-Es contraproducente para el físico de un deportista jugar en tres categorías distintas (U17, U19 y Primera). ¿Cómo hacés?
- Aguantarla, no me queda otra que aguantarla. Porque en Sub 17 juego bastante, pero no me canso porque es menos físico. En Sub 19, ya empiezo a jugar abajo del aro, bien definida la posición, y es un trabajo mucho más físico. Además hay jugadores que ya lo hacen en Primera. Justamente en la Primera, se me complica un poco. Pero por suerte estoy bien preparado físicamente y no me canso.  

- Hace un tiempo tuviste propuestas para ir a equipos importantes de Liga Nacional (Libertad, Sionista, Paraná, Obras, Boca, entre otros.)  y no las aceptaste ¿Por qué motivos decidiste quedarte en Rosario?
-Primero por el tema de la escuela, quería terminar la secundaria acá, porque vengo desde muy chico con un montón de compañeros y no me quería cambiar justo en el último año a otra ciudad. Y segundo, porque me veo chico para ir a jugar a otro lado.

-¿No lo tomás como algo contraproducente para tu crecimiento como jugador, quedarte en la ciudad?
-No, no lo creo. Porque hay jugadores que se han ido a los 13, 14 años y otros se fueron recién a los 19 o cuando eran juveniles, y han tenido futuro. Si llego a quedarme acá es lo que decidí yo. Si es un retroceso, me daré más cuenta cuando sea más grande.

-¿Sentís que te falta crecer en algo?
-Sí, más en lo que es concentración en el juego y en todo lo que sería defensa. Me falta mejorar bastante. Me doy cuenta ahora en los últimos partidos que estoy jugando, se nota mucho eso.

-Sin dudas, el anhelo de todo deportista es representar a tu país. ¿Cuando fue la primera vez que defendiste la camiseta de Argentina?
-En 2009 fui a la Preselección, pero no lo tomé en serio. No estaba tan metido en el básquet, porque lo jugaba más para divertirme y no se me cruzaba por la cabeza el profesionalismo. Pero en 2011 cuando me convocaron me puse muy contento y cuando me dijeron que estaba entre los doce para ir a jugar el Premundial de Cancún fue algo tremendo.

-¿Qué es lo que se siente?
-Muchas cosas, es algo difícil de explicar. Algunos sienten ansiedad de jugar, otros piensan en salir a matar para ganar sí o sí. Sabés que hay mucha gente de tu país que te está viendo. Son muchas cosas que sentís, es raro.

-¿Sentís bronca que no te hayan convocado para el mundial de Lituania Sub 17, siendo ya que el año pasado estuviste en el Premundial de Cancún y fuiste uno de los artífices de la clasificación?
-No, no siento bronca. Al principio me angustié un poco, por el tema que viajé el año pasado y en la primer concentración me sacan. Pero sé que si me sacan es porque no estoy bien en mi juego, y hay jugadores que están mucho mejor que yo. Por eso no me molesta, sé que tienen que ir a jugar un mundial y defender la camiseta, y sé que lo van a hacer bien. (NdeR: Todavía tiene una mínima posibilidad, ya que figura en la lista de buena fe, entre los jugadores que concentraron en el Cenard, por las dudas que algún jugador sufra una lesión, que le impida viajar al mundial).

-El pasado domingo 13 de mayo te coronaste campeón con la selección de mayores de la Asociación Rosarina de Básquet en el Provincial de San Javier. Contame un poco cómo fue la experiencia de jugar por primera vez con la mayor, cómo viviste el torneo.
-Fue algo único, muy lindo. A pesar de que no jugaba, eso ya lo sabía de antemano. Fuí sabiendo que si ingresaba iba a tener mucho roce. Es una experiencia linda para tomar, porque ahora venís a los partidos acá en Rosario y es otra cosa, totalmente diferente. No es lo mismo jugar el torneo de Sub 17, que el de Mayores, hay un cambio muy radical. Lo mismo pasa con la Primera local. La verdad fue muy lindo.

-Fueron campeones e invictos ¿Cuál fue la clave para que suceda éso?
-Primero por el plantel, fue muy unido desde el primer día hasta el final del torneo. Pensé que me iba a costar meterme en el grupo, porque no me conocía casi nadie, como soy Sub 17, pero me acoplé bastante rápido. Las prácticas también fueron fundamentales. Todos se pusieron las pilas, no es fácil que una selección de Mayores practique tanto tiempo, o como nos pasó, que lo hicimos el 1° de mayo a la mañana. También lo logramos porque fue lo que nos propusimos en un principio.

-¿Te planteaste objetivos para lo que resta del año?
-No, básicamente es seguir hasta fin de año con lo que estoy haciendo y tratar de mejor en lo que pueda. Además hacerle caso a los técnicos, porque en los años anteriores estaba mucho en el boludeo y no le prestaba atención cuando me querían ayudar. Tengo que tratar de seguir en Primera hasta fin de año, y mejorar en lo que más pueda.

-¿Se puede decir que este es el mejor año de tu vida?
-No lo sé, hasta ahora puede ser. El año pasado también fue bueno, porque estuve en la selección argentina, pero en este en la Mayor de Rosario. Entre el año pasado y este serían los mejores años de mi carrera.

martes, 22 de mayo de 2012

FEDERICO ARIAS: "QUERÍA RETIRARME EN CENTRAL"

Era el deseo del ex futbolista, que no juega desde hace dos
años y pasó por varios clubes del fútbol argentino y mundial


(Por Ramiro Corbo) Federico Arias arrancó su camino en el fútbol a los 7 años en Juan XXIII. De ahí pasó a Adiur, en donde jugó dos años, hasta que Rosario Central lo contactó y lo llevó a las inferiores del club. Llegó en séptima división, en el año 1995, y desde ese momento su identificación con la institución de Arroyito sería para siempre.

-¿Quién fue el que te vio en Central?
-El Chiquilín (Jorge) García, el Camello (José) Di Leo y el Patón (Edgardo) Bauza. Fueron los tres que estaban a cargo de la coordinación general de las divisiones inferiores de Rosario Central. Me pidieron el número de teléfono y me presenté a hacer la pretemporada. Ese mismo año las categorías menores de Central y Newell's empezaron a participar en los torneos de AFA y nuestra categoría fue campeona. Además, me tocó ser el goleador. En noviembre de 1995, estando todavía en séptima división, el Patón Bauza hizo una preselección de jugadores de inferiores para jugar en reserva, porque la primera estaba jugando la final de la Conmebol y entonces todos tuvieron que correr un año para suplantar los torneos superiores de AFA.

-¿Qué recordás de esos inicios?

-A mí me tocó debutar de muy chico y casi no hice inferiores. A partir de ahí también participé en seleccionados juveniles con Pekerman, tanto Sub-17 como Sub-20. Jugué en Primera División cerca de cuatro años y medio en Central y luego me compró Vélez Sarfield.

-Y en ese momento empezaron tus viajes por el mundo…
-Sí. A los 6 meses Vélez me dio a préstamo al Southampton de Inglaterra. Volví a jugar en Vélez 2 años más y de ahí me fui a Quilmes cuando estaba en Primera. Luego me contrató Belgrano de Córdoba, haciéndome una gran propuesta salarial que hacía que me convenga más jugar esos 6 meses en el Nacional B que en Quilmes estando en la A. Acepté el contrato, ascendimos con el equipo cordobés y de ahí me fui a Sporting Cristal de Perú, un equipo que había formado el Chemo del Solar y fui recomendado por Juan Pizzi. Llegué a uno de los grandes de Perú, algo que no tenía previsto en mi carrera pero que me vino muy bien porque tuve seis meses realmente muy buenos. Luego me fui al Coronel Bolognesi, al sur de Perú, un equipo realmente chico que me hizo una buena propuesta económica pero que en lo deportivo creo que dejó bastante que desear. Después jugué en Chile, en el ascenso italiano y terminé en el fútbol venezolano.

-Hiciste un gran repaso de todos los lugares en los que estuviste. Es una carrera larga, pero vamos a volver a tus inicios. ¿Qué significa jugar en el equipo del que sos hincha?
-Fue realmente curioso porque en realidad Newell´s fue el más interesado cuando yo estaba en divisiones inferiores en llevarme a vestir la camiseta rojinegra. Creo que fácil intentaron diez veces en llevarme al club. Casualmente, el director técnico de esa categoría era Claudio Vivas, con el cuál tengo una gran relación. Yo siendo muy chico pensaba que los colores siempre iban a mandar, que no podía traicionar a mi corazón y que quería jugar solamente en Rosario Central. Hoy, viendo cómo se maneja el fútbol, creo que a nivel profesional uno tiene que saber que los colores no tienen que interferir, más allá de llevar la sangre de uno u otro color. Pero a la primera propuesta que recibí de Rosario Central acepté. 


-Esa primera etapa en la Primera División de Central, una etapa exitosa, ¿cómo la recordás?
-La verdad que fue muy buena porque a mí me toca debutar sobre el final del campeonato de 1998 cuando Rosario Central estaba jugando la final de la Copa Conmebol, aunque no se pudo quedar con ese campeonato. Pero le dio mucha participación a sus jugadores juveniles. Hice una gran pretemporada y al otro año Central llega a una definición en la última fecha, junto con River y Boca, y quedó segundo en la tabla del campeonato que nos dio la chance de jugar Copa Libertadores del año 2000 y Copa Mercosur, hoy Sudamericana. Después de eso también, tuvimos la posibilidad de jugar otra Copa Libertadores y otra Copa Sudamericana, por lo cual me tocó jugar muchos partidos internacionales siendo aún muy joven, teniendo apenas 19 o 20 años. Creo que eso sumó mucho en el recuerdo de la gente de Central porque fue el último gran equipo que ha peleado algo importante.

-Después vino la etapa de Vélez, uno de los clubes que mejor se maneja en Argentina. ¿Cómo es Vélez y cómo es estar esa institución?
-A mí me tocó llegar a una etapa complicada de Vélez. Y una etapa complicada en Vélez significa que le deban un mes de sueldo a sus empleados, prácticamente nada a lo que es el fútbol nacional. Creo que uno decidió en su momento por hacer un primer paso por el fútbol de Buenos Aires y a partir de ahí usarlo para salir al exterior. Ya tenía propuestas de Europa pero creía que, debido a mi juventud, era mejor tratar de llegar a Buenos Aires a un equipo serio como Vélez Sárfield. A pocos meses de estar en el club cambió la dirigencia, asumió otra vez Raúl “Pistola” Gámez y el club volvió a estar en orden. Afortunadamente, me tocó participar de cinco torneos con el equipo de Liniers en los que salimos quintos, cuartos, terceros, segundos y campeones. Siempre me tocó mejorar en cada temporada hasta llegar al torneo del 2005 con el que salimos campeones con Miguel Ángel Russo y eso me abrió las puertas para tener mucho más mercado.

-En el medio tuviste un paso por la Premier League, ¿qué recordás de tu transferencia?-Yo llegué a Vélez en julio de 2002 y el torneo duró hasta fines de noviembre, por lo que tuvimos casi todo diciembre de vacaciones. Sabiendo que tenía una posibilidad de préstamo a una de las ligas más importantes del mundo seguí entrenando todo el mes de diciembre, en la Costa Atlántica, con un profe particular, pensando en que salga esta posibilidad y que se terminó de concretar a fines de diciembre. Estando prácticamente a 40º me tuve que ir a jugar a -10º a los tres o cuatro días.

-¿Cómo es jugar en la Premier League?
-Es como jugar en la NBA, debe ser más o menos lo mismo. Porque un jugador, por ejemplo, no concentra, tiene una vida realmente tranquila, puede pasar entre los hinchas rivales, llega media hora antes del partido al estadio junto con su familia habiendo almorzado en su casa, muy bien vestido y lo atienden realmente como a una estrella.

-Después volviste a Vélez, donde tuviste la suerte de ser campeón, y luego pasaste por otras ligas de Sudamérica, como la de Perú y Chile, pero siempre destacas particularmente tu paso por Belgrano de Córdoba donde consiguieron el ascenso, ¿Qué tuvo de especial ese ascenso con Belgrano?
-Creo que el cariño de la gente. Yo siempre digo que uno tiene amores y obviamente el amor natural, el amor de la casa es que tengo por Rosario Central. El amor de la gran novia fue el de Vélez Sarsfield, porque fue un equipo en el que participé durante tres años, seis torneos y tuve continuidad.

-¿Te hubiera gustado cerrar tu carrera o tener un último paso en Central?
-Obviamente todavía espero eso, al margen de que sé que las posibilidades son ínfimas uno siempre está a disposición de Rosario Central, porque no pasa por lo económico, porque uno se presta a poner el hombro, la cabeza o lo que sea por este equipo. Porque sé que se necesitan jugadores de experiencia, porque sé que hay gente que necesita sentir justamente la camiseta. Y sé que le puedo hacer falta desde lo futbolístico, desde lo humano y desde lo deportivo. Me parece que sería un gran momento, al margen de que la decisión no pasa solamente por mí.

--¿Has ofrecido tus servicios a Rosario Central?
-Todos los años, cada seis meses y a cero plata.

EL TENIS, UN CAMINO A LA FELICIDAD

EL DEPORTE ES FELICIDAD
¡A jugar al tenis!




(Por Gonzalo Crespo) El ser humano persigue la felicidad. Es inherente a la persona. A lo largo del arduo, pero hermoso, transitar de la vida busca ser feliz. Para ello, elige diferentes caminos. Dicen que el que busca, encuentra. Muchos lo pueden afirmar. Entre ellos están Pablo Apud y Jorge Navarro, quienes encontraron en el tenis un modo de vivir y ser felices.
Tanto es el placer que sintieron por el deporte que lo eligieron como medio y modo de vida. Ambos son profesores de tenis y, en cada una de sus clases, intentan transmitir con sus gestos y sus dichos la felicidad que significa entrar a una cancha.
Lo mismo ocurre a la hora de entrevistarlos. Disfrutan y quieren que el otro también sienta ese goce. No quieren que nadie se quede afuera de experimentar lo que significa jugar al tenis. “Todos pueden jugarlo, teniendo mediana movilidad cualquiera puede practicar tenis”, analiza Apud. Mientras que Navarro, que se especializa en la enseñanza para niños, cuenta que en sus clases busca “que disfruten del deporte porque es para toda la vida y sirve como medio de integración social y profesional”. 
Pablo Apud es el director de la escuela de tenis del club Regatas, dicta clases en el Profesorado de Tenis de Rosario y cuenta con una amplia experiencia, conseguida tras desenvolverse como profesor en la Academia de Alberto Mancini y luego de tres años de trabajo en Ecuador y uno en Miami, Estados Unidos. Por su parte, Jorge Navarro es el director de la Escuela Rosarina de Tenis y enseña tenis hace 38 años. Además, fiscaliza y organiza la actividad en la ciudad.
Si bien Navarro reconoce que es mejor empezar a jugar “entre los 7 y 11 años, ya que tienen una mayor asimilación de los conceptos del tenis y los gestos técnicos quedan grabados, por lo que quien jugó de pequeño lo podrá hacer sin inconvenientes en cualquier momento de la adultez”, Apud enfatiza que “una persona adulta también puede empezar a jugar al tenis. Lo importante para aprender es la continuidad”.
De todos modos, los tiempos han cambiado y, actualmente, muchos chicos, con complicidad de los padres, apuestan menos al deporte. El profesor de Regatas, conocedor de lo que es la vida en un club, se lamenta: “No estoy de acuerdo con un montón de cosas que ocupan la agenda de los chicos hoy en día. Me parece que la computadora les roba un montón de tiempo. No estoy en contra de la tecnología, pero ocupa mucho espacio de sus bloques horarios, que sería mucho más sano si los destinaran a estar en el club”. Además, se muestra crítico con la actitud de los padres: “Es una posición fácil la que toman, porque así tienen que ocuparse menos de los chicos. La computadora les ocupa el tiempo”. 
Es por ello que la enseñanza deportiva en los niños es fundamental, ya que para Apud “gran parte de su carácter va a depender del estilo con el cual uno lo críe deportivamente. Si uno contagia alegría y pasión, al chico también le va a servir para su vida”. En coincidencia, Navarro completa: “El chico que pasa sus horas libres en un club es naturalmente superior a aquellos que lo hacen frente a la computadora. Además, aprende a defender sus espacios, por lo tanto es más aguerrido en la competencia. Es necesario que descubran lo que es el espíritu de lucha, el auto-sostén, la valentía para jugar y la confianza en sí mismo. Por ello, nosotros realizamos en las clases ciertos ejercicios que ayudan a fomentar estas virtudes”.
Así como cambiaron los tiempos, también se modificaron las formas de encarar las clases. “Desde el punto de vista profesional, ha cambiado mucho la pedagogía. Particularmente, mi enfoque de la enseñanza hoy es mucho más psicológico que el de antes. Cuando era más joven le metía mucha energía, pasión e intensidad. Pero ahora aprendí muchísimo a mejorar mi comunicación. Trato de tener una comunicación positiva y no hacer tantas correcciones negativas”, señala enfáticamente Apud. Cuando habla, se nota que sabe del tema. Tanto es así que profundiza su visión: “Las mujeres tienen objetivos y necesidades diferentes a los hombres. Eso requiere también que el enfoque que le da el entrenador y la forma de tratar a una mujer y a un varón sea totalmente diferente. Por ahí, el ejercicio que uno hace es el mismo, pero las correcciones son dichas de diferente modo. Creo que la mujer es más sensible y detallista, está mucho más pendiente del medio. Hay una serie de situaciones que influyen mucho en su rendimiento. El varón es un poco más rústico y su rendimiento no sufre tantas variaciones por las cosas que le pasan en el exterior”.
Por su parte, Jorge Navarro explica cómo es actualmente el trabajo específico en la cancha para los que hacen sus primeras armas en el deporte: “Se adaptan los espacios y elementos del juego a las posibilidades de cada uno de ellos, independientemente de la edad cronológica que tengan”.
Si bien para ambos profesores lo más importante no es competir, cada uno aporta su visión del asunto. “El tenis es para todo el mundo, no solamente para los de alta competición. A un adolescente de 18 o 20 años, que para muchos si no son profesionales no tienen nada que hacer, nosotros le damos mucha importancia porque es fundamental como complemento para un chico que estudia o trabaja. Tiene otro tipo de importancia”, considera Apud.  Al tiempo que Navarro especifica que “todo el mundo debe competir” ya que también forma parte de la formación de la persona, pero que “recién lo podrán hacer  cuando asuman que hay uno que gana y otro que pierde”.
Entre las principales críticas que se le hace al tenis es que es un deporte de elite. En ese sentido, Apud entiende: “No creo que sea de ricos para practicarlo, pero sí es importante disponer de mucho dinero para practicarlo de forma altamente competitiva”.  En detrimento de la teoría que indica que es un deporte individualista, Navarro apunta que si bien “el tenis es competencia individual, se colectiviza en los entrenamientos y en la previa a la competencia propiamente dicha”. 
Están felices. Sienten que el panorama que brindaron quizás transmita lo que ellos sienten. Están dispuestos a despedirse, pero antes, dejan un último mensaje. “El tenis sirve para formarse como persona, para desenvolverse mejor, para conocer gente, intercambiar experiencias, viajar. Es decir, sirve para el crecimiento integral de la persona”, redondea Navarro. “Es un deporte para toda la vida. La persona que a lo largo de su vida hizo deportes tiene muchas ventajas y las muestra. Se le nota. Saben compartir de diferente manera, saben superar adversidades con más facilidad, tienen innumerables ventajas que lograron gracias a la práctica de deporte”, concluye, satisfecho, Apud.
Raqueta en mano, ya se despidieron. Apud y Navarro, cada uno en su lugar de trabajo, reciben a otro grupo de alterados niños, ansiosos por correr y pegarle a la pelotita. Es indudable, esos chicos también son felices jugando. El tenis también puede ser su modo de vida. 

jueves, 17 de mayo de 2012

LA PUNTA ES DE NEWELL'S ¿TATA MARTINO CAMPEÓN?

Newell´s derrotó a Unión por 3-1 y es el puntero del torneo.
Los leprosos dependen de sí mismos para quedarse con el torneo

Gentileza de Agenciafe

(Por Pablo Altamiranda) Newell's es una fiesta y cada vez que pasan los días sus hinchas se ilusionan con dar la vuelta. Todo esto se vio reflejado en la victoria que consiguió el equipo del Tata Martino ante Unión de Santa Fe, donde el Coloso del Parque se vistió de rojo y negro.
Como de costumbre, mucha gente fue a ver a la Lepra rosarina, en un estadio que estaba colmado por donde se lo mirara, todos alentando al plantel para lograr los tres puntos. Y, en los rostros de todos los simpatizantes, la sonrisa de oreja a oreja por la ilusión de conseguir el campeonato.
 Es que ya nadie puede detener la ilusión aquí. Newell's no desiste de su pelea por estar arriba. Su guía, Gerardo Martino, lo dijo claro en la semana: "Vamos a pelear por la posibilidad que se presentó”. Ante Unión dejó en claro que esa idea sigue firme. Aun sin jugar un buen partido, no le tembló el pulso para imponer las condiciones que empiezan a ser una marca registrada. La predisposición permanente a jugar, la solidez defensiva, la confianza en buscar al compañero mejor ubicado, la paciencia para llegar al gol.
 Con la inteligencia de muchos jugadores, en especial la de Lucas Bernardi a la hora de crear el juego para llegar al gol y también para animar a sus compañeros para que estén concentrados en todo momento. Bernardi, jugador que estuvo a punto de dejar el fútbol si no fuera por la llegada de Martino, es el culpable de que Newell’s esté a cinco fechas de lograr el título.
 Lo hecho en el primer tiempo por los rojinegros fue suficiente para que se convencieran de que pueden dar lucha hasta el final. La alarma que sonó en el segundo período es la que indica que el equipo debe madurar algunos aspectos si quiere salir campeón.
 El Tata y sus jóvenes muchachos se encuentran solos en la punta. Escapando del infierno, están a cinco escalones de un logro impensado a principios de la temporada. Rivales de suma importancia quedan en el camino de Newell’s para poder gritar campeón, pero para esto deberán sumar de a tres para poder depender de sí mismo y no de los que vienen atrás. La historia y el galón que carga el Tata Martino con esa camiseta le otorgan derechos para soñar.

miércoles, 16 de mayo de 2012

CENTRAL COPÓ MAR DEL PLATA

 Una invasión Canalla



(Por Leonel Petronio) Otra vez sucedió lo que se esperaba, pero no por eso deja de sorprender. La masiva concentración de los canallas en la ciudad de Mar del Plata para vivir el encuentro entre Aldosivi y Rosario Central, dejó muchas sensaciones como para ser destacadas. El fervor que frecuentemente se vive en el fútbol argentino se vio una vez más, en este caso en el José María Minella. Desde las más de 10 mil personas que recorrieron cerca de 1400 kilómetros para ver a su equipo, hasta los dos simpatizantes que saltaron el foso, sin importarle las consecuencias, para ingresar al campo de juego y abrazar a los jugadores. Una pasión que no se puede comparar con nada.
    Fue un domingo de alegría y carnaval en La Feliz para los canallas, que además de invadir y pintar la costa de azul y amarillo, disfrutaron de la victoria de su equipo, ajustada e importantísima frente Aldosivi, cuando cada vez falta menos para el desenlace final del torneo de la B Nacional, que está realmente caliente y emocionante. Los simpatizantes de Central se hicieron sentir y mucho la mañana del domingo en el estadio mundialista, donde completaron todo el sector que le dio la dirigencia de Aldosivi.
 Pero la invasión canalla no sólo fue el día del partido, sino que ya se empezaban a notar algunos hinchas en la ciudad balnearia un par de días antes, para aprovechar el fin de semana. Sin dudas, como si fuera poco, Rosario Central alteró la tranquilidad de la ciudad de Mar del Plata, ya que no era época de turismo y no se vive ese masivo movimiento como en el verano o los fines de semana largos. En este caso sí sucedió, pero solamente por un partido de fútbol.
    El domingo a la mañana, esos 10 mil hinchas que recibieron al equipo con globos, papelitos, banderas y mucho grito en una verdadera fiesta centralista, comenzó y terminó de la misma manera: todos felices e ilusionados para lo que viene. El equipo le regaló la alegría que merecía a la gente que acompañó, que hizo el esfuerzo para llegar hasta allí dejando de lado muchas cosas. Lo más importante es que no fue en vano. Los hinchas saben lo que da el equipo, y están identificados y agradecidos con él. Algunos de los tantos que viajaron quisieron demostrárselo a los protagonistas ingresando al campo para abrazarlos y besarlos, una actitud incorrecta, ya que además pelearon con la seguridad local para poder volver a la tribuna sin ser detenidos. Pero, en medio del fervor, nada importa.
A pesar de este hecho menor, nada manchó un fin de semana redondo para la gente y los jugadores, sino que sólo quedó como una anécdota para contar. Y que quedará para la historia si se logra el objetivo, que es lo que más importa.

martes, 15 de mayo de 2012

SE TERMINÓ LA LIBERTAD PARA SEGUIR SOÑANDO

El arquero del Tigre de Sunchales, Iván Baigorria, habló sobre
el presente del equipo aurinegro y explicó la eliminación

Gentileza de fanaticosdelaredonda.blogspot.com

(Por Emiliano Aguilera) Luego de la eliminación de Libertad de Sunchales, frente a Central Norte de Salta, el arquero aurinegro Iván Baigorria explicó por qué no se consiguió la clasificación al undecagonal para luchar por el ascenso directo e hizo referencias sobre la derrota ante el Cuervo. El guardameta hizo un balance sobre la campaña realizada con el Tigre y aseguró: “Creo que faltó regularidad. Se obtuvieron muy buenos resultados en canchas difíciles y también se perdieron muchos puntos en partidos puntuales que después en la sumatoria total nos dejaron afuera de la clasificación”.
 Además, se refirió a la eliminación ante Central Norte, que lo dejó afuera en los play off del Torneo Argentino A. “Ninguno de los partidos previos tienen peso en estas instancias, son distintos ya que hay que estar concentrados los 180 minutos para no cometer errores y darle ventajas al rival, porque una desconcentración nos puede dejar en el camino”, dijo el 1.
 Baigorria indicó que Central Norte es un equipo duro y que cuenta con buenas individualidades como el arquero, Mariano Maino, y también reconoció que por el lado de los de Sunchales no tienen a ningún jugador que haga la diferencia con respecto a los demás. Y agregó: “Libertad depende de todos, ya sea de los que juegan, los suplentes y los que se quedan en la ciudad y no viajan. No tenemos una figura en particular sino el equipo, por eso no podemos depender de ninguna línea en especial porque sino sería un error en el pensamiento de todos y nos confundiría en nuestros principios”.
 En cuanto al descenso de su clásico rival, Unión de Sunchales, el arquero del Tigre esquivó el tema y dijo: “En verdad no sé si hay un rival directo. Lo único que sé es que para Libertad todo equipo con el que juega es directo porque se interpone en el objetivo”. Finalmente, hizo un balance personal tras la derrota ante el Cuervo por 3 a 1 en el resultado global. “Uno siempre quiere lo mejor para sí mismo. Ahora estoy en Libertad y dejo lo mejor de mí en cada partido. Después se verá si el esfuerzo de uno alcanza o no para poder estar en otro lugar. Pero mi prioridad ahora está aquí, pese a la eliminación”, concluyó Iván Baigorria.

lunes, 14 de mayo de 2012

PERGAMINO, BASE PARA EL BÁSQUET DE FISHERTON

Los jugadores de esa ciudad conforman gran parte del plantel.
Su técnico, Mauricio Pérez, también es oriundo de esa localidad
Fisherton fue el campeón de Rosario en 2008. Gentileza de BR
 
(Por Nicolás Pérez Pagani) Fisherton es un equipo joven y luchador, basado en las nuevas y progresivas contrataciones de chicos que tienen mucho talento, en la apuesta de técnicos con experiencia y con dirigentes comprometidos en hacer un buen trabajo. Cuando estos tres componentes, pilares básicos de una institución, se complementan bien, las cosas cambian y los frutos se ven con el tiempo.
La etapa importante del mundo básquet en Fisherton comenzó allá por los años 2002 y 2003, cuando se inició un proceso de reformulación de este deporte. En 2004 empezó a dar sus frutos y el club llegó, por única vez en cincuenta años, a la Primera División. "A partir de aquí decidimos seguir con el trabajo de inferiores y tratamos de ser protagonistas para ser conocidos", dice Víctor Pachi, dirigente de la institución.
Acá es donde arranca la tarea de reclutación de jugadores de otras localidades, que se mantiene hasta el día de hoy. Algunos de los primeros en aterrizar en Fisherton fueron los hermanos Fontana, de Pergamino, entre otros. Desde allí, el éxodo pergaminense hacia el club no mermó nunca.
Quizás la falta de arraigamiento a un lugar y el temor por fallar a una nueva y exigente competencia, hacen que al deportista que llega desde otra localidad le nazca una dedicación más profunda por lo que es el profesionalismo del deporte. Y esto mismo hace que en la cancha se vea alguien más comprometido por la camiseta. Que tal vez alguien local, por tener lazos cercanos, caiga en la tentación de seguir a sus amigos de toda su vida en la vida nocturna (lógica de su edad), o en los desniveles que propone la adolescencia de una persona.
En Fisherton, en 2007 y 2008 se vieron los buenos resultados de esta apuesta. "En el primero de estos años llegamos a la final y perdimos con Rosario Central -relata Víctor Pachi-. En el segundo, mantuvimos el plantel y salimos campeones de Rosario". Esto evidencia la eficacia que le dio la revolucionaria idea de juntar chicos de afuera y conjugar un mix con los jugadores del club rosarino.
Se puede decir entonces que el club apuesta a jóvenes no por pereza, sino por ojo clínico. ¿Por qué ojo clínico? Porque Fisherton designó a alguien capacitado para todo esto. "Como ya teníamos jóvenes valores en las inferiores decidimos contratar un técnico formador que atendiera las necesidades de todas las divisiones, pero que coordinara a su vez, la Primera. Estamos hablando del actual DT del club,que es de Pergamino, Mauro Pérez", cuenta el dirigente.
Pero es casi obvio, y no hace falta más que fijarse en la tabla de posiciones, que al torneo lo que lo mantiene vivo es la competencia. ¿Qué es la competencia? La famosa ley "del más fuerte". Cada uno se cree convencido por sus propios principios que va a lograr el objetivo. Pero nadie piensa en la objetividad. O sea, uno gana porque es el mejor y nada más que por eso. Pero quizás tiene más errores que el perdedor. Aquí lo único que vale son los argumentos, que son los que le van a dar total vitalidad a los ideales plasmados, como lo viene haciendo el club Fisherton en la última década. La competencia existe, pero bien dirigida da el resultado de armonía en conjunto.
Sin embargo, más allá de la importancia que tiene jugar en un club de una ciudad grande como la de Rosario, a los chicos que vienen de afuera, Fisherton les brinda varias cosas bajo un esfuerzo inmenso. "En lo deportivo me brinda la posibilidad de perfeccionarme, crecer y seguir con el deporte que tanto me gusta; y en lo económico el club me paga un alquiler, me da la comida diaria y una parte en efectivo para solventar algunos gastos acá en Rosario, como colectivo o fotocopias", dice Leonardo Tortonesi, joven y reciente incorporación del club, también de Pergamino.
Es que cuando la parte dirigencial cumple un rol importante y se compromete con una causa positiva para mejorar el deporte en la institución, la mayoría que conforma ese proceso (jugadores, técnicos, etc.) se sienten cómodos y confiados, y después esto se ve reflejado en la cancha con las buenas actuaciones.
Los dirigentes probaron y apostaron a la inclusión de jóvenes y jugadores de las afueras de Rosario y les dio resultado. Hoy en día Fisherton es un equipo competitivo, con buenas inferiores, que pelea el torneo, que en diez años ascendió a la Primera División y gritó campeón en la máxima categoría. Algo que no había podido lograr en cincuenta años de historia.